
Planta herbácea de la familia de las asteráceas, también llamada achicoria amarga, es apreciada en Navarra sobre todo por aquellos que no temen jugar con ese punto de amargor. Italianos, y muy especialmente sicilianos, también se han dejado seducir desde tiempos inmemoriales por este sabor sutil, delicado y casi medicinal. Se puede comer cocida al vapor para que no pierda sus propiedades y condimentada con un poco de aceite de oliva, o las hojas internas de color blanco en ensalada. Tiene un gran poder depurativo y se le atribuyen capacidades desintoxicantes, lo que la convierte en una buena candidata para el día después de un exceso festivo. De la misma familia son la escarolas, el radicchio y la endibia. También se usan las raíces tostadas y molidas de algunas variedades de la achicoria para añadir al café.
Recomendación. Probarla en ensalada . Hacer un mezclum de achicoria, escarola y rúcula, y condimentar con una vinagreta de aceite de oliva virgen, vinagre de manzana y ajo picado. Se puede sustituir el ajo por un poco de mostaza de Dijón.